Los numeros estan cambiando. En Kamloops, provincia canadiense de British Columbia fueron encontradas 215 tumbas sin marcar en un internado de niños indigenas.
El shock inicial duro un par de semanas para convertirse en conmocion nacional, al descubrirse en la provincia de Saskatchewan , en antiguos terrenos del internado Marieval, los restos de 751 tumbas sin marcar.
A dos dias de celebrar el dia de Canada puedo decir que no existe animo de celebracion alguno. Entidades sociales, gubernamentales, iglesias, medios de comunicacion, centros comunitarios estan optando por suspender todas las celebraciones y reemplazarlas por reflexion, intento de curacion de las heridas nacionales, de homenaje a las victimas y a los pueblos originarios de nuestro pais.
Cerca de mi casa, en la municipalidad de Mississauga un dignatario catolico hizo un sermon en su parroquia alabando el buen trabajo de la iglesia en los internados. Fue tal la indignacion de todos los sectores que el religioso tuvo que disculparse y renunciar de inmediato.
Dos iglesias de British Columbia en territorio aborigen fueron incendiadas y la catedral de Saskatchewan amanecio hoy con su fachada pintada de rojo con mensajes y manos simbolizando a los niños asesinados.
La violencia no es el camino ni la respuesta a la violencia que sufrieron los niños.
Hace tres años el primer ministro Trudeau pidio al Papa Francisco una disculpa formal de la iglesia a los pueblos originarios de Canada.
El Papa se ha rehusado hasta ahora a reconocer la culpa de la iglesia en los crimenes.
Ahora con el descubrimiento de tumbas masivas, declaradas escenas de crimen, todos sectores se alzan para pedir castigo y asumir responsabilidades.
La orden de oblatos de la Inmaculada Concepcion, ha declarado hoy que esta dispuesta a entregar los archivos de la orden, que administro 58 internados. Hasta ahora la Iglesia se habia negado a entregar los archivos.
Nuestros pueblos originarios han declarado su decision de continuar la busqueda de las victimas y hacer todo lo posible por identificar a los niños y niñas que murieron en los internados.
Canada se encamina a dias muy dificiles. De su gobierno y entidades, de toda su sociedad depende que este genocidio se transforme en ejemplo de buscar la verdad, de no ocultar los crimenes y dar ejemplo al mundo de que en nuestro pais no quedaran impunes y ocultos los nombres de las victimas y sus victimarios.
La historia ha sido testigo doloroso en varios paises de genocidios, exterminios etnicos, represiones de largas dictaduras donde han pasado las decadas sin que los responsables asuman sus culpas y enfrenten la verdad. Los cuerpos de las victimas jamas han sido encontrados.
Canada, desde hoy, debe demostrar al mundo que eso no sucedera aqui.
Cada ciudadano, ciudadana de este pais debe celebrar este dia de Canada honrando a nuestros pueblos originarios, a sus niños que fueron sacados de sus familias para ser abusados y asesinados en internados administrados por iglesias y pagados por el estado.
Dejemos que la iglesia y el Papa Francisco hagan lo que su conciencia determinen.
Los ciudadanos no debemos avergonzarnos del pais por este genocidio. Debemos unirnos como nunca antes como sociedad con el compromiso de velar para que un crimen como este que se esta descubriendo, jamas vuelva a ocurrir.
Ocultar no es el camino.
Investigar, denunciar, asumir es la responsabilidad de todo el pais.