Es un largo camino.
Destruir el mito que la izquierda de los países es sinónimo de apoyo a las largas dictaduras de izquierda.
Ese apoyo a las dictaduras de un lado y condenar las del otro lado ha sido la principal causa de la caida de los gobiernos de izquierda.
Boric acomete una tarea muy dificil, un camino muy largo.
Es sólo el comienzo y los viejos no veremos resultados.
Pero por algo se comienza. No podemos disponernos a conmemorar el golpe militar chileno, con todas las violaciones a los derechos humanos que se cometieron en la dictadura a que dió lugar ese golpe y a la vez seguir apoyando dictaduras de décadas que violan los derechos y que ostentan una etiqueta llamada de izquierda.
Para los pueblos, todas las dictaduras son nefastas.
Si logramos, (repito, no nosotros, sino la nueva generación) construir una nueva idea de izquierda sin violación de derechos, sin reelecciones eternas, sin presidencias hereditarias, con respeto a las disidencias y manteniendo los ideales del bien comun, entonces se estará sembrando el germen de la verdadera nueva izquierda.
Boric está haciendo eso y por ello lo llaman inexperto, ansioso, mascota del imperialismo, traidor y mil epítetos mas.
Pero Boric está haciendo lo que se esperaba de los nuevos líderes de la izquierda hace mucho tiempo.
Fué un desperdicio que en nuestra parte del continente, tras la caida de la Unión Sovietica, la mayoria de los lideres de los antiguos partidos siguieron enarbolando consignas y prácticas que llevaron a esos pueblos a la tragedia.